El problema de la pobreza para América Latina y en particular Colombia a tomado dimensiones que sobrepasan la tenue mirada de ver este flagelo como un simple problema de ingreso, de exclusión o de faltante de bienes materiales, estas aproximaciones aún no han tocado la medula de tan

grave conflicto, es así; como instituciones, Ong´s, fundaciones, organismos internacionales nacionales y del gobierno mismo como también de particulares dolientes de este problema han asumido el flagelo de la pobreza y la miseria desde un ámbito meramente asistencialista y franciscano.
Atender la pobreza hoy no es simplemente un acto de corazón bondadoso e inclusive no es un acto ético y de equidad es más que eso, si un gobierno no le apunta dentro de sus políticas y programas atender prioritariamente este problema, ese gobierno puede carecer de legitimidad, ya que puede amenazar la estabilidad social, económica y política del país. Resolver el problema de la pobreza es pues una prioridad y por lo tanto no debe ser únicamente una preocupación del estado sino de todos y todas e inclusive la universidad esta obligada a jugar un papel protagónico en la búsqueda de soluciones.
El pasado 21 de febrero, en el periódico New Herald de Miami, publica una nota informativa de la Agencia AP. El despacho informa que “Colombia tiene el índice más alto de desempleo de América Latina, un mercado laboral regido por la informalidad y sin perspectivas de

creación de trabajo para millones de desocupados”. Según el Dane en su informe de Julio del 2002, manifiesta que el índice de desempleo en las 7 ciudades principales del país, fue del 15.6%, lo que quiere decir que TRES MILLONES SETENTA MIL COLOMBIANOS Y COLOMBIANAS NO PERCIBEN UN SOLO PESO DE INGRESO1. Y la cosa no queda allí, el 32% de los asalariados no tiene contrato de trabajo ni acceso al sistema de eguridad social. Y de los que aparecen en las cifras con algún ingreso, es ecir la fuerza laboral, el 48% son vendedores callejeros o son personas que ejecutan trabajos ocasionales2 frente a un 46% en el resto de América Latina.